Comisarios deportivos

Sanciones, comisarios y reclamaciones en una liga de simracing

Ninguna liga se muere por una sanción injusta. Se mueren por una sanción sin explicar, por una reclamación que nadie contestó y por una tabla que un lunes amaneció distinta sin que nadie dijera por qué. Esto es cómo se monta lo otro.

Quién juzga, y quién no debería

En una liga de sim racing el comisario deportivo casi nunca es alguien de fuera: es otro piloto de la parrilla o el propio organizador. Eso funciona, pero exige dos costumbres que no cuestan nada y que evitan el noventa por ciento de los problemas.

La primera es que los nombres sean públicos desde el principio de la temporada: se juzga distinto cuando se firma. La segunda, que quien esté implicado en un incidente se aparte de juzgarlo, aunque sea el que lleva la liga. Un comisario que estaba peleando ese puesto pierde la razón aunque la tenga.

Repartir el trabajo también evita el otro naufragio típico, que es el organizador quemado en la ronda cinco. Una liga puede tener varias personas con acceso, y en dos niveles:

  • Comisario

    Opera el fin de semana: importa resultados, pone y quita sanciones y mueve la parrilla y el calendario. No borra campeonatos.
  • Encargado

    Todo lo del comisario y además administra: crea y borra campeonatos y toca la escala de puntos. Repartir permisos sigue siendo cosa del dueño de la liga.

Sanción de tiempo y sanción de puntos

Hay dos monedas para cobrar una falta y no son intercambiables.

La sanción de tiempo suma segundos al tiempo final del piloto y reordena la clasificación de esa carrera. Es la que corresponde a lo que pasó en pista, porque devuelve aproximadamente lo que la falta ganó: quien recibe cinco segundos baja los puestos que tuviera a menos de cinco segundos por detrás, y ninguno más. Tiene una consecuencia que sorprende a todo el mundo la primera vez: si el rival más cercano iba a dieciocho segundos, la sanción no cambia nada. Sigue constando, y para la reincidencia cuenta igual.

La sanción de puntos resta del total del campeonato. Es la moneda de lo que no cabe en una carrera: la conducta antideportiva, la reincidencia, faltar al respeto en el canal. No toca el resultado del domingo —el piloto siguió tercero— pero pesa en la temporada, que es donde tiene que doler.

Y baja un puesto: el siguiente iba a 1.203
+5 s
El puesto de pista se sigue viendo
P2 → P3

La escala —qué falta cuesta cuántos segundos y a partir de dónde se pierde la carrera— no se improvisa el domingo: se publica antes de la primera ronda. Hay una lista de referencia lista para copiar en el artículo 6 de la plantilla de reglamento deportivo.

Con qué criterio se decide

Casi todos los incidentes de una temporada son el mismo incidente: dos coches en la misma curva discutiendo de quién era el sitio. Contestar cuatro preguntas por orden resuelve casi todos sin discutir dos días, y sobre todo los resuelve igual en la ronda dos que en la ronda ocho, que es lo que de verdad busca una parrilla.

  • ¿Había espacio?

    La única regla que resuelve la mitad de los casos: dejar siempre sitio para un coche. Si el que atacaba tenía la rueda delantera a la altura del habitáculo del otro cuando llegó el punto de frenada, el hueco existía y cerrarlo es la falta.
  • ¿Era una maniobra posible?

    Lanzar el coche por dentro desde treinta metros no es un adelantamiento fallido: es un intento que nunca iba a salir. Que el otro se apartara no lo habría hecho legal, sólo habría evitado el toque.
  • ¿Se podía evitar?

    Muchos contactos son incidente de carrera y no falta de nadie —dos coches que frenan al límite, una goma fría, un bache—. Sancionar esos por costumbre enseña a la parrilla que reclamar siempre sale a cuenta.
  • ¿Qué consecuencias tuvo?

    La misma acción no cuesta lo mismo si el rival pierde medio segundo que si abandona. Las consecuencias mueven el escalón de la escala; no deciden si hubo falta o no la hubo.

Dos atenuantes que conviene reconocer por escrito: devolver la posición en la misma vuelta y reconocer el error antes de que nadie reclame. Si eso no vale para nada, nadie lo hará nunca y todos los incidentes acabarán en la mesa.

Y una advertencia sobre las pruebas. La repetición de un simulador es la vista de una persona, no la verdad: lo que en la cámara de uno es un toque en la puerta, en la del otro es un hueco que se cerró. Pedir siempre las dos versiones no es burocracia, es lo único que evita resolver a favor de quien graba mejor.

Reclamaciones: el procedimiento y sus plazos

Una reclamación sin plazos es una discusión eterna. Lo que ordena la semana es decidir de antemano cuánto dura cada fase, y que el resultado sea definitivo cuando el reloj se acaba. Estos son los plazos que aguanta una liga que corre cada semana:

FasePlazoQuién
Resultado provisionalSe publica el mismo día o al día siguienteLa organización
Presentar la reclamación24 horas desde el resultado provisionalSólo un piloto implicado en el incidente
Defensa24 horas desde que se le comunicaEl piloto reclamado
Resolución48 horas desde el fin de la defensaLos comisarios
Apelación24 horas, y sólo con una prueba nuevaEl sancionado, una sola vez

Tres detalles hacen que el procedimiento funcione en vez de existir. Uno: ronda, vuelta y minuto exacto de la prueba son obligatorios, porque un comisario no puede ver una carrera entera por cada reclamación. Dos: sólo reclama quien estuvo implicado, o acabarás arbitrando peleas ajenas. Y tres: mientras el procedimiento esté abierto, del incidente se habla ahí y no en el canal general.

El articulado entero de este procedimiento, con sus plazos entre corchetes para que pongas los tuyos, es el artículo 7 de la plantilla de reglamento.

Publicarlo todo, siempre

Aquí es donde se gana o se pierde la paz de la liga. Una sanción publicada con su motivo, la vuelta en que pasó y contra quién fue deja de ser una decisión y pasa a ser un hecho: el piloto abre la página de la carrera y lee «adelantamiento fuera de pista, vuelta 41, con M. Lombardi». Nadie tiene que preguntar en el canal por qué ha bajado dos puestos.

La otra mitad es enseñar el puesto de pista junto al oficial. Un resultado que cambia sin dejar rastro parece un error de la tabla; un resultado que dice «en pista P2, oficial P3» se explica solo. La clasificación del campeonato se reordena sola con esa cuenta, incluidos los puntos de todos los que estaban por detrás.

Y publicar las resoluciones tiene un efecto que no se ve hasta la tercera temporada: crean precedente. Cuando un caso igual ya está resuelto y a la vista, el siguiente ni siquiera se discute. Es lo mismo que hace una escala de puntos publicada con las cuentas del campeonato: quita conversaciones.

¿Cómo se ponen sanciones a un piloto?

Desde la carrera, sobre el piloto que toque. Hay dos clases: de puntos, que restan del total, y de tiempo, que suman segundos al tiempo final y reordenan la clasificación —quien recibe cinco segundos baja los puestos que tuviera a menos de cinco segundos por detrás—. Cada sanción lleva su motivo, la vuelta en que pasó y contra quién fue, y se publica en la página de la carrera, así que ningún piloto tiene que preguntar por qué ha bajado dos puestos. El puesto que se hizo en pista se sigue viendo.

¿Cuántos comisarios hacen falta?

Tres es lo cómodo: con dos hay empate y con uno hay sospecha. Lo importante no es el número sino dos costumbres: que sus nombres sean públicos desde el principio y que quien esté implicado en un incidente se aparte de juzgarlo, aunque sea el que organiza la liga. Un comisario que corre en la misma pelea que está juzgando pierde la razón aunque la tenga.

¿Se puede sancionar sin que nadie reclame?

Sí, y conviene dejarlo escrito en el reglamento. Se llama actuar de oficio y sirve para lo que es evidente en la retransmisión: un coche que se salta la chicane cuatro veces o un toque deliberado no deberían depender de que la víctima tenga ganas de rellenar un formulario el lunes.

¿Cuentan las sanciones que pone el propio simulador durante la carrera?

Sí, y llegan solas. Cuando el fichero de resultados las trae —el servidor de Assetto Corsa Competizione, por ejemplo, escribe cada sanción con su motivo y su vuelta— entran con la importación y se ven junto a las que ponen los comisarios. Lo habitual es tratarlas como firmes: el juego ya las aplicó en pista y revisarlas después es juzgar dos veces lo mismo.

¿Qué hago cuando un piloto sancionado la lía en el canal?

Contestar en el canal es perder. Lo que funciona es tener el procedimiento escrito antes de necesitarlo: una resolución publicada con el hecho probado, el artículo aplicado y la sanción, una única apelación con plazo y prueba nueva, y la costumbre de resolver igual ante hechos iguales. Cuando existen precedentes publicados, la discusión se acaba sola: casi siempre lo que ofende no es la sanción, es no saber por qué.

Las sanciones, en la misma página que el resultado

Aplicarla es un formulario: el piloto, el motivo y la vuelta. Lo demás —reordenar la carrera, poner al día la clasificación y dejarlo publicado en el enlace del campeonato— ya está hecho cuando cierras la pestaña, sin rehacer ninguna hoja de cálculo.

Esta página es un capítulo

Cómo organizar una liga de simracing, de principio a fin

La guía del recorrido entero: crear la liga, montar la parrilla, poner el calendario, importar el fichero del domingo y publicar la clasificación en un enlace.